Asma

Dibujo de la anatomía del aparato respiratorio de un adulto
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¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad crónica inflamatoria de los pulmones que implica problemas recurrentes para respirar. Las características del asma son tres problemas de las vías respiratorias:

  • Obstrucción.

  • Inflamación.

  • Hiper reactividad.

¿Cuáles son los síntomas del asma?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del asma. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente.

En algunos casos, el único síntoma es una tos crónica, especialmente por las noches, o bien tos o sibilancias que ocurren sólo con el ejercicio. Algunas personas creen que tienen bronquitis recurrente, ya que las infecciones respiratorias suelen afectar al pecho en las personas con predisposición al asma.

El asma puede parecerse a otros problemas respiratorios tales como el enfisema, la bronquitis y las infecciones respiratorias de las vías bajas. Si no se detecta, muchas personas con asma no saben que la tienen. Consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cuál es la causa del asma?

No se conoce todavía cuál es la causa básica de la anomalía de los pulmones en el asma, aunque los profesionales de la salud ya han establecido que es un tipo especial de inflamación de las vías respiratorias que provoca lo siguiente:

  • Contracción de los músculos de las conductos de aire.

  • Producción de moco.

  • Hinchazón de los conductos de aire.

Es importante saber que la causa del asma no son factores emocionales - como se creía hace algunos años. La ansiedad emocional y el estrés nervioso pueden producir cansancio, que puede afectar al sistema inmunológico y aumentar los síntomas del asma o agravar una crisis. Sin embargo, estas reacciones se consideran más un efecto que una causa.

¿Qué sucede durante una crisis de asma?

Las personas con asma tienen episodios agudos cuando los conductos del aire de sus pulmones se hacen más estrechos y les resulta más difícil respirar. Esto se debe a un aumento de la sensibilidad de los pulmones y los conductos de aire.

  • Los pulmones y los conductos de aire reaccionan de forma exagerada ante ciertos desencadenantes, con lo que se inflaman y se obstruyen.

  • La respiración se vuelve más difícil y puede resultar dolorosa.

  • Puede haber tos.

  • Puede haber sibilancias o sonido silbante, que son típicos del asma. Las sibilancias se producen por los motivos siguientes:

    • Los músculos que rodean las conductos de aire se estrechan y el revestimiento interior de los conductos de aire se hincha y presiona hacia el interior.

    • Las membranas que recubren los conductos de aire segregan más mucosidad de lo normal.

    • El moco puede formar tapones que posteriormente bloquean el paso del aire.

    • El aire, al pasar a través de las conductos de aire estrechadas, produce los silbidos.

¿Cuáles son los factores de riesgo para una crisis de asma?

Aun cuando cualquiera puede tener una crisis de asma, las crisis se producen con más frecuencia en:

  • Niños y adolescentes de edades 5 a 17 años.

  • Adultos mayores de 65 años de edad.

  • Personas que viven en comunidades urbanas.

  • La exposición al humo del tabaco.

Otros factores incluyen:

  • Antecedentes familiares de asma.

  • Antecedentes personales de alergias.

¿Cómo se diagnostica el asma?

Para diagnosticar el asma y distinguirla de otros desórdenes de los pulmones, los médicos se basan en una combinación de la historia médica, el examen físico y los exámenes de laboratorio, que pueden incluir lo siguiente:

  • Espirometría.  Un espirómetro es un aparato que utiliza su médico para evaluar el funcionamiento del pulmón. La espirometría, la evaluación de la función pulmonar con un espirómetro, es uno de los exámenes más sencillos y más comunes de la función pulmonar y puede ser necesaria por cualquiera o todas las razones siguientes:

    • Para determinar la eficacia con la que los pulmones reciben, mantienen y utilizan el aire.

    • Para monitorear una enfermedad de los pulmones.

    • Para monitorizar la eficacia del tratamiento.

    • Para determinar la severidad de una enfermedad de los pulmones.

    • Para determinar si la enfermedad de los pulmones es restrictiva (disminución del flujo de aire) u obstructiva (disrupción del flujo de aire).

  • Medidor del flujo máximo (su sigla en inglés es PFM).  Es un aparato que se utiliza para medir la velocidad máxima con que una persona puede expulsar el aire de los pulmones. Durante un ataque de asma u otra enfermedad respiratoria, las vías respiratorias grandes de los pulmones empiezan a estrecharse lentamente. ésto disminuirá la cantidad de aire que deja los pulmones y puede medirse mediante un PFM. Esta medición es muy importante para evaluar lo bien o mal que se está controlando la enfermedad.

  • Rayos X del pecho.  Examen de diagnóstico que utiliza energía electromagnética invisible para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.

  • Exámenes de sangre.  Para analizar la cantidad de dióxido de carbono y de oxígeno en la sangre.

  • Examen de alergia.

Tratamiento para el asma

El tratamiento específico para el asma será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Sus síntomas.

  • Qué tan avanzada está la enfermedad.

  • Su tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.

  • Su opinión o preferencia.

En la actualidad, no existe aún una cura para el asma. Sin embargo, con frecuencia se puede controlar con medicamentos que se venden con receta y que ayudan a evitar o aliviar los síntomas, y también aprendiendo algunas formas de controlar los episodios.

Control del asma

Las personas con asma pueden aprender a identificar y evitar las cosas que desencadenan un episodio, y aprender a conocer los medicamentos y otras estrategias para controlar el asma.

Según las Pautas para el Diagnóstico y el Control del Asma (Guidelines for the Diagnosis and Management of Asthma), publicadas por el Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre (National Heart, Lung, and Blood Institute):

  • El asma es una enfermedad crónica. Tiene que cuidarse continuamente, no sólo cuando aparecen los síntomas.

    • Las cuatro partes del control continuo para el asma son:

      • Identificar y evitar en lo posible el contacto con los desencadenantes del asma.

      • Comprender y tomar los medicamentos tal y como se le han recetado.

      • Controlar el asma para reconocer las señales cuando éste empeora.

      • Saber qué hacer cuando empeora el asma.

  • Trabajar con un profesional para el cuidado de la salud es la mejor forma de cuidar el asma.

  • Cuanto más informada está una persona que padece asma, mejor puede controlar la enfermedad.

Los cuatro componentes del tratamiento del asma son:

  1. El uso de medidores objetivos de la función de los pulmones - espirometría, índice de flujo máximo espiratorio - para tener conocimiento de la gravedad del asma y vigilar el curso del tratamiento.

  2. El uso de la terapia con medicamentos diseñados para invertir y prevenir el componente de inflamación de la vía aérea del asma, así como para tratar el estrechamiento de los conductos de aire.

  3. La utilización de medidas de control del medio ambiente para evitar o eliminar los factores que inducen o desencadenan los brotes de asma, incluyendo la consideración de inmunoterapia.

  4. La educación del paciente que incluye una asociación entre el paciente, los miembros de la familia y el médico.

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