Back to Adult Spanish Conditions

La necrosis avascular

¿Qué es la necrosis avascular?

Es una enfermedad producida por la falta temporal o permanente de irrigación sanguínea al hueso. También se la conoce como osteonecrosis, necrosis aséptica o necrosis ósea isquémica. Cuando se interrumpe la irrigación sanguínea, el tejido óseo se muere y el hueso se destruye. Si la necrosis avascular se presenta cerca de una articulación, es posible que se destruya también la superficie de la articulación.

Si bien la necrosis avascular puede producirse en cualquier hueso, aparece con mayor frecuencia en los extremos de los huesos largos. Puede afectar a uno o a varios huesos simultáneamente o bien a distintos huesos en distintos momentos.

¿Qué causa la necrosis avascular?

Puede ocurrir como consecuencia de lo siguiente:

  • Causas traumatológicas (lesiones, fracturas o daños en los vasos sanguíneos)

  • Causas no traumatológicas (uso prolongado de ciertos medicamentos, como corticosteroides, o consumo excesivo o prolongado de alcohol, entre otros motivos)

Se han sugerido otras teorías y asociaciones como factores de riesgo.

¿Cuáles son los factores de riesgo para presentar necrosis avascular?

Entre los factores de riesgo posibles de la necrosis avascular se pueden incluir los siguientes:

  • Lesiones

  • Uso de esteroides

  • Enfermedad de Gaucher

  • Consumo de alcohol

  • Trastornos de la sangre, como la anemia de células falciformes

  • Radioterapia

  • Quimioterapia

  • Pancreatitis

  • Enfermedad de descompresión

¿Cuáles son los síntomas de la necrosis avascular?

A continuación, se detallan los síntomas más frecuentes de la necrosis avascular. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor articular leve (al principio)

  • Aumento del dolor en las articulaciones a medida que el hueso y las articulaciones comienzan a destruirse

  • Amplitud de movimiento limitada a causa del dolor

Los síntomas de la necrosis avascular pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas de los huesos. Consulte siempre a su médico para recibir un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la necrosis avascular?

Además del examen y la historia clínica completa, los procedimientos para diagnosticar la necrosis avascular pueden incluir los siguientes:

  • Procedimientos de diagnóstico por imágenes, por ejemplo:

    • Radiografía. Es un examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa con el fin de determinar si hay cambios en el hueso.

    • Tomografía computarizada (también llamada exploración CT o CAT, por sus siglas en inglés). Es un procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de rayos X y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes horizontales, o axiales (a menudo llamadas “rebanadas”) del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluso los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales.

    • Imágenes por resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Es un procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del cuerpo.

    • Gammagrafía ósea. Es una técnica nuclear de creación de imágenes que utiliza una cantidad mínima de material radiactivo que se inyecta en el torrente sanguíneo del paciente para que sea detectado por un explorador (o escáner). Este examen muestra la circulación sanguínea hacia el hueso y la actividad celular dentro de este.

  • Biopsia. Es un procedimiento en el que se extraen muestras de tejido (con una aguja o una cirugía) para examinarlas con un microscopio con el fin de determinar si existen células cancerosas o anormales y para extraer tejido del hueso afectado.

  • Evaluación funcional del hueso. Exámenes, por lo general quirúrgicos, que tienen por finalidad medir la presión dentro del hueso.

El tratamiento de la necrosis avascular

Su médico determinará el tratamiento específico de la necrosis avascular con base en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica

  • Qué tan avanzada está la enfermedad

  • La ubicación y cantidad de hueso afectado

  • La causa principal de la enfermedad

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • Sus expectativas respecto de la evolución de la enfermedad

  • Su opinión o preferencia

El objetivo del tratamiento de la necrosis avascular es mejorar el funcionamiento o evitar mayores daños en el hueso o en la articulación afectados. Para impedir la desintegración de las articulaciones es preciso recurrir al tratamiento, que puede incluir lo siguiente:

  • Medicamentos (para controlar el dolor).

  • Aparatos de asistencia (para reducir la presión sobre el hueso o la articulación afectados).

  • Descomprensión intraósea. Es un procedimiento quirúrgico que consiste en retirar la capa interna del hueso para reducir la presión, aumentar la circulación sanguínea y demorar o detener la destrucción del hueso y/o la articulación.

  • Osteotomía. Es un procedimiento quirúrgico para modificar la forma del hueso y reducir la presión sobre la zona afectada.

  • Injerto óseo. Es un procedimiento quirúrgico que consiste en trasplantar a la zona afectada hueso sano de otra parte del cuerpo del mismo paciente.

  • Artroplastia (reemplazo total de articulaciones). Es un procedimiento quirúrgico para extraer y sustituir una articulación artrítica o dañada por una articulación artificial (denominada prótesis). Sólo debe recurrirse a este procedimiento cuando las demás opciones de tratamiento no hayan demostrado éxito en aliviar el dolor y/o la discapacidad del paciente.

Existen otros tratamientos para la necrosis avascular, que incluyen la estimulación eléctrica y las terapias combinadas para estimular el crecimiento de hueso nuevo.