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Enfermedad de Kawasaki

¿Qué es la enfermedad de Kawasaki?

La enfermedad de Kawasaki es una forma de vasculitis, o inflamación de vasos sanguíneos, que afecta principalmente a los niños. La inflamación de los vasos sanguíneos provoca síntomas como inflamación de las manos y los pies, enrojecimiento de la parte blanca de los ojos, inflamación y enrojecimiento de la boca y labios, y un sarpullido difuso en la piel. La fiebre alta y la inflamación de los nódulos linfáticos del cuello también son características de esta enfermedad. A pesar de que la mayoría de los niños se recuperan completamente, la principal amenaza de la enfermedad de Kawasaki proviene de su efecto en el corazón y los vasos sanguíneos.

¿Con qué frecuencia ocurre?

La enfermedad de Kawasaki es poco común en los EE. UU. Sin embargo, la enfermedad de Kawasaki, junto con la fiebre reumática aguda, son las principales causas de enfermedades cardíacas adquiridas en niños de los EE. UU. y Japón.

¿A quiénes afecta la enfermedad de Kawasaki?

La enfermedad de Kawasaki ocurre con más frecuencia en Japón que en cualquier otro país, pero la enfermedad de Kawasaki de los EE. UU. puede darse en cualquier grupo racial o étnico.

La mayoría de niños que desarrollan la enfermedad de Kawasaki tienen menos de cinco años. La edad promedio de los niños que desarrollan la enfermedad es de dos años. Se produce con más frecuencia en niños que en niñas.

¿Cuál es la causa de la enfermedad de Kawasaki?

No está claro qué causa la enfermedad de Kawasaki. Los científicos creen que un virus o una bacteria pueden ser los responsables, pero aún hay muchas investigaciones en curso actualmente. La enfermedad de Kawasaki no parece ser contagiosa, ni tampoco hereditaria.

¿Por qué la enfermedad de Kawasaki es una preocupación?

La enfermedad de Kawasaki puede ser una enfermedad incómoda, ya que provoca fiebre, así como irritación e inflamación en muchos tejidos del cuerpo. Sin embargo, estos síntomas generalmente siguen su curso y desaparecen en pocas semanas. La preocupación principal con la enfermedad de Kawasaki es que afecta al corazón y los vasos sanguíneos.

Las arterias coronarias son los vasos sanguíneos que proveen al músculo cardíaco un suministro de sangre rica en oxígeno. La enfermedad de Kawasaki puede debilitar la pared de una o más arterias coronarias, provocando que se hinchen o abomben. Esta región debilitada se llama aneurisma.

Se pueden formar coágulos de sangre en el área abombada que podrían bloquear el flujo de sangre a través de la arteria coronaria. Cuando esto sucede, el músculo cardíaco deja de recibir un suministro adecuado de sangre rica en oxígeno (roja), y el músculo cardíaco puede resultar dañado.

La enfermedad también puede hacer que el músculo cardíaco (miocardio) se irrite e inflame, así como la membrana que cubre al corazón (pericardio). Con la enfermedad de Kawasaki también pueden producirse problemas de ritmos cardíacos irregulares y de la válvula cardíaca.

En la mayoría de los casos, los efectos en el corazón causados por la enfermedad de Kawasaki son temporales, y se resuelven en un plazo de 5 a 6 semanas. Sin embargo, a veces los problemas de la arteria coronaria pueden persistir durante períodos más prolongados.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Kawasaki?

Los siguientes son los síntomas más comunes de la enfermedad de Kawasaki y generalmente duran entre 10 y 14 días. Sin embargo, cada niño puede experimentar los síntomas de manera diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • fiebre de moderada a alta (101,0° F a 104,0° F [38,3°C a 40,0°C]) que dura por lo menos cinco días;

  • irritabilidad;

  • inflamación de los nódulos linfáticos del cuello;

  • sarpullido con manchas roja brillantes en la espalda, pecho, abdomen y/o ingle;

  • ojos con manchas de sangre;

  • sensibilidad a la luz;

  • lengua inflamada y pastosa;

  • labios secos, rojos y agrietados;

  • palmas de las manos y plantas de los pies rojas e inflamadas;

  • descamación de la piel alrededor de los lechos ungueales, manos o pies;

  • articulaciones inflamadas y adoloridas.

Los síntomas de la enfermedad de Kawasaki pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte al proveedor de atención médica de su hijo para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Kawasaki?

El proveedor de atención médica de su hijo tomará un historial médico y hará un examen físico. Deben manifestarse varios de los síntomas anteriormente mencionados para que el proveedor de atención médica de su hijo determine que la enfermedad de Kawasaki es la causa del malestar.

Las pruebas de diagnóstico también pueden incluir:

  • Electrocardiograma (ECG). Un examen que registra la actividad eléctrica del corazón, muestra los ritmos anormales (arritmias o disritmias) y detecta el daño del músculo cardíaco.

  • Ecocardiograma (eco). Un procedimiento que evalúa la estructura y función del corazón al utilizar ondas sonoras que se registran en un sensor electrónico que produce una imagen en movimiento del corazón y las válvulas del corazón.

  • Radiografía. Un examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.

  • Recuento sanguíneo completo ("CBC", por sus siglas en inglés). Es una medición del tamaño, cantidad y madurez de las diferentes células sanguíneas en un volumen de sangre específico. El proveedor de atención médica buscará un aumento en las cantidades de glóbulos blancos, que normalmente se multiplican ante una infección, y también se podrían observar niveles elevados de plaquetas con la enfermedad de Kawasaki.

  • Tasa de sedimentación de eritrocitos ("ESR", por sus siglas en inglés). Medición de la rapidez con la que los glóbulos rojos caen hacia el fondo de un tubo de ensayo. Cuando se produce hinchazón o inflamación, las proteínas de la sangre se acumulan unas sobre otras y se vuelven más pesadas de lo normal. Por lo tanto, al medirlas, caen y sedimentan más rápido en el fondo del tubo de ensayo. Generalmente, mientras más rápido caigan las células sanguíneas, más grave es la inflamación.

  • Análisis de orina. Análisis de una muestra de orina para ver proteínas, glóbulos rojos, glóbulos blancos o cilindros para indicar una enfermedad renal asociada con diversas enfermedades reumáticas.

Tratamiento de la enfermedad de Kawasaki

El proveedor de atención médica de su hijo determinará el tratamiento específico para la enfermedad de Kawasaki según lo siguiente:

  • la edad, el estado general de salud y la historia médica de su hijo;

  • el alcance de la enfermedad;

  • la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o terapias;

  • las expectativas para el curso de la enfermedad;

  • su opinión o preferencia.

Una vez diagnosticada la enfermedad de Kawasaki, el proveedor de atención médica de su hijo puede recetar aspirina para ayudar a disminuir la inflamación que produce la enfermedad, así como para evitar la formación de coágulos en las arterias coronarias pequeñas. Sin embargo, siempre consulte al proveedor de atención médica de su hijo antes de darle aspirina a su hijo. Algunos niños se benefician de un medicamento intravenoso (IV) llamado gama globulina, que puede disminuir el riesgo de que el corazón resulte afectado. Es posible que su hijo deba permanecer en el hospital por algunos días si se le prescribe gama globulina IV.

Perspectiva a largo plazo luego de padecer la enfermedad de Kawasaki

La mayoría de los niños se recupera completamente luego de que se resuelve la enfermedad. Si se detecta un aneurisma de las arterias coronarias (arterias del corazón), se repetirán los ecocardiogramas de forma periódica, a veces durante varios años después de la enfermedad. Puede necesitarse tratamiento adicional, como anticoagulantes, para prevenir que se formen coágulos dentro de las arterias coronarias dilatadas (aneurisma). Algunos problemas cardíacos podrían no ser evidentes de inmediato, por lo tanto, es importante mantener citas de seguimiento con el proveedor de atención médica de su hijo, aún cuando su hijo se sienta bien.

Existe un riesgo de sufrir una enfermedad de arteria coronaria temprana después de haber tenido la enfermedad de Kawasaki, como infartos tempranos debido a daños microscópicos a las arterias coronarias. Por esto, deben continuarse las medidas preventivas durante toda la vida, como hábitos alimenticios saludables y seguimiento regular con un cardiólogo.

Consulte al médico para obtener información con respecto a la perspectiva específica para su hijo.